La forma de fabricación
de las alfombras artesanales pasó de generación en generación
desde la época de la Colonia (1800) en la provincia de Córdoba,
Argentina. Varias damas se juntaban a bordar y tomar el té. Por eso
se llaman alfombras de Bordo. Según su tamaño puede llegar a
demorarse de 3 a 6 meses o más en su confección.
Se usa como base tela de Cañamazo, donde se realiza el diseño
inicial del dibujo. Se bordan con agujas especiales y el largo de la lana
se determina de acuerdo con la aguja que se utilice, lográndose así
distintas alturas de relieve. Se combinan puntos, quedando zonas planas sin
relieve o se pueden confeccionar íntegras a un mismo nivel.
Una vez terminado el bordado es necesario forrar las alfombras evitando que
éstas se desarmen. Esto se realiza con lienzo y galones.
A continuación, vemos una alfombra realizada a gusto del cliente, en
este caso, referida al Golf, el tema depende de la elección personal
de quien la encarga.